Se
han convertido ya en patrimonio de muchas
ciudades, las prostitutas a pie de carretera o
incluso a pie de calle han puesto su imagen al
deterioro de las ciudades. Cuando en Madrid se
cerró al tráfico la Casa de Campo y se pusieron
cámaras en la calle de la Ballesta, las
prostitutas emigraron a otros pueblos y ciudades
de la comunidad, instalándose en los polígonos
industriales, Alcalá de Henares recibió ya hace
unos años una pléyade de meretrices dispuestas a
solventar sus problemas económicos. Carretera de
Daganzo, Polígono Industrial de la Garena, M
300, inmediaciones de la fuente de la Salud y
otros lugares se han convertido en áreas de
trabajo donde prestan sus servicios un
considerable número de mujeres y algunos
travestis, con el consiguiente peligro de que se
incremente el ser atacadas o agredidas. Muchas
de estas mujeres provienen de países del este
europeo y otras del África subsahariana. La
mayoría vienen para hacer dinero rápido y tras
los tres meses de permanencia en España al tener
visado de turista pueden regresar a su país
donde permanecen un mes y regresan a España.
Parece ser que el ayuntamiento de Alcalá de
Henares se está planteando buscar una solución
al problema de la prostitución, con la redacción
de una nueva ordenanza municipal que ataje este
problema. Ya no solo de imagen, sino de
insalubridad pública, teniendo en cuenta que las
zonas donde se ejerce la prostitución se
convierten en verdaderos estercoleros, que lleva
anexo el contraer enfermedades e infecciones que
puedan derivarse de la práctica del sexo en tan
precarias situaciones. Al no existir una
legislación clara sobre este tema, se quiere
recurrir desde el consistorio a optar por una
serie de medidas y sanciones que se están
adoptando en otras ciudades. Hasta el momento la
policía local solo puede controlar las zonas
donde se ejerce la prostitución para evitar
disputas, si son frecuentemente presionadas
cambian de zona, situación que se va repitiendo
sin que se pueda poner coto a su presencia. Con
la nueva normativa se intentará hacer frente a
todos los ataques contra la dignidad de las
ejercientes, así como los actos contra el
vandalismo urbano.
Hasta ahora el ayuntamiento y la policía local
están atados de manos, al admitir las
limitaciones con que se encuentran para detener
el fenómeno de la prostitución, sobre todo
porque no pueden impedirlo salvo que exista
alguna denuncia por algún delito.
Resulta inquietante que el Ministerio de la
Igualdad en este aspecto muestre su incapacidad
en forma de callada por respuesta al no estar
según parece interesado en la polémica.
Como actividad económica sumergida, se precisa
que se abra el debate con claridad sobre si la
prostitución debería de ser legalizada, con
cotización a la seguridad social y su
correspondiente pago de impuestos; eso sí sacada
de las calles y carreteras y efectuarlo en los
locales permitidos y regulados según las leyes o
normativas pertinentes.
En
la Comunidad de Madrid, su presidenta Esperanza
Aguirre se manifestó en su día estando de
acuerdo con legalizar la prostitución "A mi como
mujer me molesta este fenómeno. Yo siempre he
defendido la regulación de la prostitución para
evitar que el ejercicio callejero degrade zonas,
lugares y personas". "La exclusión, la
esclavitud y el maltrato que hay detrás de
muchas situaciones durísimas se puede y se debe
evitar con la regulación adecuada".
Pero a esta defensa de la legalización de la
prostitución en el mismo Partido Popular le
llegaron las críticas, a las que se unió el
PSOE.
Ana
Botella, mujer del expresidente José María Aznar
y concejala del ayuntamiento de Madrid,
manifestó estar "totalmente en contra de la
regulación de la prostitución". "Son mujeres que
están sometidas a un régimen de semiesclavitud y
estoy radicalmente en contra de estar dispuestos
a legalizar la esclavitud moderna y esta manera
de violencia contra la mujer". En cuanto al
PSOE, la portavoz socialista en la Asamblea de
Madrid Manu Menéndez consideró inadecuado que
Esperanza Aguirre defienda la posición de
legalidad. Tomás Gómez, secretario del PSM se
unió en su ataque a todo lo que huela a Aguirre.
"Mi posición es el abolicionismo, la prohibición
no solo en la calle, sino también en los
locales, puesto que las mujeres que la ejercen,
en su mayoría lo hacen por el resultado de las
mafias".
En
este aspecto Gómez demuestra una cosa, que no
todas las mujeres, transexuales o hombres que se
prostituyen son resultados de mafias, porque una
cosa es la dura jornada de la calle y otra la
prostitución que se ejerce en otros ámbitos de
la sociedad, con lo cuál o Gómez no dice la
verdad o es un ingenuo de tomo y lomo, lo que a
estas alturas de la historia nadie se lo cree. O
es que el Sr. Gómez no sabe que existe la
prostitución de lujo, algo en que sus compañeros
políticos le deberían de asesorar, o la
prostitución de amas de casa porque no se
alcanza a fin de mes, o esas estudiantes que se
prostituyen para pagar sus estudios, o lo más
simple aquel o aquella que se prostituye porque
quiere tener unos altos ingresos económicos de
acuerdo con su nivel de vida. Y es que en el
mundo de la prostitución, vale de todo. En
Alcalá hay sitios de sobra conocidos, en forma
de hoteles o pubs donde las prostitutas captan a
sus clientes. Hay quien ejerce la prostitución
por libre, hay quien esta con la correspondiente
"agencia" o hay quien tiene a su chulo.
Generalmente en este aspecto no hay
restricciones o vigilancia por parte de la
policía. En el mundo de la prostitución lo más
duro está en la calle, que es donde se debería
poner el orden más absoluto, porque en este
aspecto las personas que ejercen la prostitución
están sobreexplotadas.
En
Alcalá a la altura de la M 300 el panorama no
deja de ser más mísero. Con llamativas
minifaldas, pantalones ajustados, botas de tacón
o con mínima lencería cubierta con abrigos las
prostitutas ofrecen su mercancía a posibles
clientes.
La
calle es dura y más con frío, es frecuente ver
hogueras donde se calienta un grupo de mujeres,
la mayoría subsaharianas a las que las mafias
han impuesto interminables horas de trabajo, y
sobre todo, ojo, con no cubrir objetivos; están
en España, sin papeles, sin hogar y con
contantes amenazas sobre las familias que
quedaron en sus países de origen. No faltan
sudamericanas que necesitan enviar un dinero
fácil a su país para pagar la hipoteca donde
viven sus hijos y su familia. Algunas acuden
desde Madrid a Alcalá en tren o autobús tras el
cierre de la Casa de Campo. En el caso de las
africanas muchas están sometidas en sus países a
la tutela del hombre; son humilladas y violadas
en la mayoría de las ocasiones por lo que la
prostitución es una "liberación". Otras han
venido con engaños, en un principio venían a
trabajar en el servicio doméstico, pero las
mafias les han retirado el pasaporte, les han
obligado a ejercer la prostitución bajo amenazas
a sus familias en los países de origen.
En
la mayoría de los casos la explotación de la
mujer está asegurada, aunque hay quien opina lo
contrario y considera que si se legalizara la
prostitución habría más mafias y prefiere
trabajar por su cuenta.
Aquí habría que saber qué dice el actual código
penal en su capítulo V sobre los delitos
relativos a la prostitución y la corrupción de
menores. En su artículo 187.1 nos describe "El
que induzca, promueva, favorezca o facilite la
prostitución de una persona menor de edad o0
incapaz, será castigado con las penas de prisión
de uno a cuatro años y multa de doce a
veinticuatro meses.
En
el artículo 188.1 "El que determine, empleando
violencia, intimidación o engaño, o abusando de
una situación de superioridad o de necesidad o
vulnerabilidad de la victima, a persona mayor de
edad a ejercer la prostitución o mantenerse en
ella, será castigado con las penas de prisión de
dos a cuatro años y multa de 12 a 24 meses. En
la misma pena incurrirá el que se lucre
explotando la prostitución de otra persona, aún
con el consentimiento de la misma".
Como se puede deducir, siempre será difícil de
establecer esta situación salvo denuncia de la
persona explotada, situación difícil de que
llegue a los tribunales.
Y
es que detrás de cada persona que ejerce la
prostitución sobre todo en la calle hay una
historia y una vida. Ahora el ayuntamiento de
Alcalá de Henares quiere sacar una normativa
para evitar este degradamiento de la persona y
del entorno, y es que a pocas fechas de la
entrega del Premio Cervantes en el paraninfo de
la Universidad, con la presencia de los Reyes y
las altas autoridades de España, Alcalá debe y
tiene que ser más que nunca Patrimonio de la
Humanidad y no como hasta ahora patrimonio de la
prostitución y de la suciedad. Y si no pasen y
vean.