MADRID (Reuters) - El ex ministro de Fomento socialista José Blanco se mostró el jueves "satisfecho" tras acudir al Tribunal Supremo para declarar a petición propia por su supuesta implicación en el denominado "caso Campeón" de presunta corrupción, e insistió en que las acusaciones que pesan contra él son falsas.
El político gallego está acusado de delitos de cohecho y tráfico de influencias tras las acusaciones vertidas por un empresario relativas al pago de comisiones ilegales por la concesión de subvenciones.
"Hoy por fin tuve la oportunidad de poder saber de qué se me acusaba, de poder decir lo que pensaba de esas acusaciones, de esas falsas acusaciones", dijo Blanco a los periodistas a su salida del tribunal.
"Por lo tanto estoy satisfecho de la celeridad que se ha dado el Tribunal Supremo para llamarme a declarar, estoy satisfecho de la declaración, pero como esta bajo secreto de sumario no puedo decir nada más", añadió tras declarar durante alrededor de una hora ante el magistrado instructor de la causa José Ramón Soriano.
El Supremo admitió a trámite la investigación de este caso a finales de diciembre tras la solicitud de la Fiscalía del tribunal y considerar que debía aceptarse la exposición de indicios de delito de un juzgado de Lugo.
Blanco ha sido durante diez años número dos del líder socialista José Luis Rodríguez Zapatero - es vicesecretario general del PSOE - y a pesar de que tras la derrota del PSOE en las elecciones generales de noviembre anunció que se apartaría de la primera plana de la política, sigue siendo diputado, por lo que cualquier investigación judicial sobre él debe realizarla el Supremo |