MADRID, ALCALÁ DE HENARES (ALCALADIGITAL).- Resulta un tanto sospechoso el silencio que ante las graves acusaciones que un policía local de Alcalá de henares presentó en forma de querella criminal cuyo destino es el alcalde de Alcalá de Henares, Bartolomé González, un mando de la policía local y un miembro de este cuerpo, donde según se recoge en la querella la calificación jurídica de los hechos que se entienden que pueden ser constitutivos de delito, consisten en DELITO DE PREVARICACION, DELITO CONTRA LOS DERECHOS DE LOS TRABAJADORES, DELITO DE MALVERSACIÓN DE CAUDALES PÚBLICOS, DELITO DE DESOBEDIENCIA JUDICIAL, o DELITO DE LESIONES.
Todo esto según el querellado por ser en ese momento marido de una concejala del partido de la oposición (PSOE), y es en este punto donde precisamente resulta sospechoso que el Partido Socialista todavía no haya emitido ninguna valoración, hay que recordar que Eva Llarandi la concejala del PSOE y esposa en las fechas en que se efectúo la denuncia no repitió en las listas de Javier rodríguez en las elecciones del 22 de mayo de 2011.
Una vez leída la querella, el fundamento del querellado no deja de manifestar una cuestión política hacia su persona, cuando existen en la misma denuncias de mobing hacia su persona debido al parentesco con un miembro de la oposición.
Que el Partido Popular en el gobierno mire hacía otro lado se puede considerar hasta cierto punto lógico, ya que querría evitar lo que puede ser un escándalo, lo que no es razonable es que el Partido Socialista no haya dicho hasta el momento nada, cuando suelen ser hábiles sus aparatos sacando el victimismo, y ver perseguidores a diestro y siniestro.
Pero es que al resto de partidos les ocurre lo mismo, se ponen de perfil, no sea que mañana nos toque a uno de nosotros, por lo que es mejor ser comedidos y recatados.
El silencio de los munícipes y de los partidos que no se impresionan por lo ocurrido, solo suelen reaccionar en vísperas electorales, no tienen preocupación por lo que pueda ocurrir, pero en el caso que nos atañe, ni por esas.
Cualquier ciudadano medianamente informado, reclamaría una explicación a la opinión pública sobre los aconteceres detallados en la denuncia.
En Alcalá de Henares, parece que el “trapicheo político” está a la orden del día, los plenos tan solo sirven para tratar de justificar un sueldo, hablar del sexo de los ángeles o entablar largos debates sin escaso contenido político, porque la mayoría de los asuntos que se tratan en los plenos no sirven absolutamente para nada, no digamos cuando se intenta ir en las mociones contra otros gobiernos sean autonómicos o estatales.
El gran maestro Gila ya falleció hace algunos años y todavía nadie ha sido capaz de recoger el testigo de su herencia, en Alcalá de Henares parece que algunos políticos se afanan en recoger esa herencia con pésimos resultados, entre otras cosas porque por medio está en su nóminas el dinero de los alcalaínos con sus impuestos.
En Alcalá de Henares nos estamos acostumbrando a la falta de vida y debate político en proposiciones y apuestas de gran calado, desgraciadamente el votante no elige a sus representantes, a las personas más válidas, sino que le son impuestas en listas que eligen otros, en Alcalá no existe un político con futuro que pueda ser un gran estadista que piense en generaciones futuras, sino que piensa siempre en las próximas elecciones.
La política es un escenario público en donde, mediante la discusión se busca lo mejor para el ciudadano, pero en Alcalá de Henares la política se ha convertido en un escenario con escasos actores donde en los Plenos el público asistente roza el bostezo, los políticos no quieren o no saben encontrar el camino adecuado para debatir posiciones propias de la ciudad, buscan el aplauso de sus incondicionales, muchas veces conocedores que esas propias decisiones pueden perjudicar a sus propios seguidores, aunque estos estén dispuestas a aplaudir sus propias torpezas.
Los adalides de la transparencia ya se olvidaron de ella tras las elecciones, el mutismo en cuestiones de hondo calado político lleva cada vez más a desconfiar en nuestros empleados. Y es que menos redes sociales y menos Twitter y más política y más transparencia. Pero sobre todo, información en donde se deje preguntar a los periodistas. Aquí, y hasta ahora y desde alcaladigital, lo decimos muy claro, todas las partes son “presuntos”, o lo que es igual, nosotros defendemos la inocencia de todos los afectados hasta que no haya una sentencia en firme, pero eso no impide que en nuestra labor informativa, y nuestro compromiso con nuestros electores informemos de estos lamentables y “presuntos” hechos. |