AlcaláDigital.- Dejar el poder el PP-Alcalá, y a las pocas semanas, comenzar las filtraciones, las detenciones (7) y los registros de la posible corrupción durante los últimos años de gobierno del PP, no deja de sorprender ya que por la misma “casualidad”, nos preguntamos si el PP no hubiera perdido las elecciones municipales, y continuara gobernado, las actuaciones judiciales y de la fiscalía, serían las mismas, ya que cuesta imaginamos, al señor Bello renovando su mandato a la alcaldía, y a los 30 días, pasando por el calabozo a un ex miembro de su gobierno y, a un ex colaborador también de su gobierno, aunque, bien es cierto que él no los nombró, pero los mantuvo hasta el final de su mandato como es el caso de la ex de festejos, Virginia Sanz.
Y es que, el “tufillo”, la de sospecha sobre la puesta en marcha de la operación “Flauta”, para no perjudicar al PP, cuando estaba en el poder, sobrevuela cada vez más bajo, con independencia de lo aceptable de perseguir y castigar las practicas que se están persiguiendo y que por cierto, de muy lejos vienen denunciadas, ya que la operación Púnica, dio comienzo hace más de un año, y lo de Haití, algo más, por lo tanto, el ex alcalde nos tiene que volver a contar o, explicar, (pero sin intoxicar) el por qué, no tomó ninguna decisión política, incluyendo la destitución de su concejala de festejos, o el veto a la empresa que estaba bajo sospecha, de presunta corrupción, y que Bello, de nuevo dio el visto bueno a finales de diciembre de 2014.
Perseguir el delito, es un deber y una obligación que nuestra Constitución y nuestras leyes lo reflejan con meridiana claridad, como, no distinguir si se está en activo en el poder, o en la reserva, como es el caso que nos ocupa en la operación “Flauta”, en donde como decíamos al principio, los presuntos responsables políticos ya están fuera de las máximas responsabilidades políticas. Por lo tanto, no estaría de más que el instructor nos explicase el por qué ha puesto en marcha ahora la operación “Flauta”, y no 60 días antes, ya que los hechos ahora investigados, ya se conocían y denunciaron con mucha posterioridad a la pérdida del poder del PP y del señor Bello.
Unos hechos, que nadie duda, que de ser conocidos antes de la pasadas y recientes elecciones municipales del 24M, hubieran aumentado y mucho en la perdida de concejales que el partido que encabezaba Bello, en donde recordemos que el PP de Alcalá perdió más de 14.000 votos, y que de haberse a adelantado la operación judicial, seguramente, se hubiese incrementado, de forma muy sustancial. Unas circunstancias, que posiblemente, han favorecido al PP de Alcalá, y hoy muchas de las personas que votaron a este partido, se sientan “engañadas”, o, “manipuladas”, ya que conocer a “toro pasado”, un escándalo de esta magnitud, después de depositar el voto, al partido que hoy está bajo sospecha de presunta corrupción, no sienta, nada bien, aunque, se tiene que reconocer que su máximo responsable, fue el candidato, señor Bello, que por espurios intereses políticos, más un pacto con la justicia (según ha declarado él), ocultó de forma deliberada a su electorado la presunta trama de corrupción, activada bajo su mandato, y en donde solo la lentitud habitual de nuestra justicia, o un posible pacto oculto le ha beneficiado, de momento, porque ya se verá cómo termina esto que acaba de comenzar.
Un final en donde, desde AlcaláDigital, pedimos trasparencia e igualdad, en la información, y se termine con las filtraciones, e intoxicaciones, que solo se esclarecerán cuando el sumario pierda su condición de secreto, y en donde esperamos que a Bello no le suene de nuevo la “Flauta”.