Estimados señores:
Les escribo indignada ante la hipocresía de nuestra clase política que con sus actos se están ganando a pulso su mala fama.
En Alcalá tenemos políticos que utilizan la fe católica para su conveniencia, para quedar bien y para ganarse según ellos creen los votos de los católicos.
Todos recordamos como los concejales del PSOE vetaron al señor obispo hace meses y en las ultimas procesiones, sin embargo, tienen la caradura de aparecer, pues se acercan elecciones, y quieren que los católicos les veamos. No cuela.
Pero la gota que ha colmado el vaso ha sido cuando he leído en este periódico una crónica sobre el bautizo de la hija del concejal Marcelo Isoldi en la Catedral Magistral por el Vicario General, el Sr. Florentino Rueda.
Hasta ahí todo bien sino fuera por un detalle que a los católicos nos enfurece y es el uso de nuestros sacramentos a conveniencia.
Sí tanto le preocupa que su hija sea bautizada por el rito católico y que así pase a formar parte de la comunidad cristiana, debería haberse preocupado al menos del mismo modo en haberse casado por la Iglesia siguiendo otro de los sacramentos de nuestra fe: el del matrimonio.
Por sus actos parece que es muy honorable señor cristiano y católico, para unas cosas, y, por otro lado, para otras no.
Tanta doblez y cinismo en la conducta privada, aunque él la haga pública al publicar a todas horas fotos con su hija en los medios de comunicación, nos hace temer que sea igual en su faceta pública.
Y si no díganme con la lista de espera que hay para conseguir un bautizo en la Catedral Magistral lo fácil que lo ha conseguido este concejal como si de un famoso se tratase pidiendo favores a la iglesia.
Y no se trata de un concejal cualquiera por las siglas que representa. Es un concejal del PP, que debe defender los valores de los católicos y que aspira a suceder al actual alcalde, Javier Bello, que le hace un flaco favor dando esta imagen de los políticos.
Pero que podemos esperar de quien es capaz de cerrar los ojos y permitir que su compañera sentimental y madre de su hija denuncie al ayuntamiento donde el mismo gobierna. Alucinante.
Necesitamos gobernantes rectos, íntegros y honestos y no arribistas sin escrúpulos. Por el bien del Partido Popular, partido al que voto y con el que simpatizo, espero que no se sigan prodigando conductas como estas, pues me veré obligada a formar parte de la larga lista de ciudadanos desencantados. Políticos de Alcalá, Señor Alcalde, tomen nota, por favor.
Muchas gracias.
Francisca Martínez Araujo |