AlcaláDigital
11 de octubre de 2013

  Alcohol y fritanga en la Ciudad Patrimonio de la Humanidad  
   
 
 
         

 
 

AlcaláDigital.- Alcalá de Henares celebró la semana pasada, como viene siendo tradición, su Semana Cervantina 2013 vistiendo todo el casco histórico de época medieval y realizando un gran número de actividades para todos los visitantes al mismo.

Desde el martes, 8 de octubre, hasta el domingo 13 se pudo viajar en el tiempo y mimetizarse con la época de Miguel de Cervantes, pudiendo también disfrutar del mercado medieval, el más grande de Europa y el más demandado por quienes visitan la ciudad complutense.

La cantidad de turismo que atrae la ciudad estos días y su correspondiente consumo y publicidad de la ciudad se contrapone a las ideas de muchos comerciantes de la zona que consideran que el Ayuntamiento no ayuda lo suficiente a los negocios del casco histórico “dando más ventajas al que viene de fuera que al que es de Alcalá todo el año” según un hostelero complutense.


En relación al sector de la hostelería, muchos bares y restaurantes cercanos al casco histórico no han acogido con agrado la normativa de este año del consistorio en relación a la Semana Cervantina 2013. Pese a que están agradecidos por este tipo de iniciativas se quejan del apoyo recibido para aprovechar más este tipo de eventos ya que promesas como la de poner veladores fuera de los locales pagando una tasa de ocupación en la vía pública, tal y como prometió la concejalía de cultura, les ha sido rechazada a locales que normalmente no disponen de ella durante el resto del año, lo que empeora su economía en esta semana y les crea una perjuicio favoreciendo a aquellos que han montado el puesto en el mercado.


Además de la desventaja comentada a los locales sin terraza, los que disponen de ella han sufrido la tasa correspondiente por montar las mesas que les corresponden de forma habitual, teniendo un cobro extra como si montaran el sitio de nuevo sin tener asegurado el éxito final puesto que si las condiciones climatológicas no acompañan supone una gran pérdida para ellos.


Otro de los problemas existentes para los negocios del casco histórico es la instalación y distribución de los puestos ya que, en el caso de los ubicados en los soportales de la calle mayor, el mercado les resta visibilidad y por tanto reducen sus ventas esta semana. Según empresarios del centro de Alcalá, han hablado con el ayuntamiento en repetidas ocasiones y aunque han entendido su postura han hecho caso omiso y se ha vuelto a hacer como todos los años, condenándolos a una semana de total ostracismo debido a la barrera que los puestos hacen entre la calle y los soportales.


El ayuntamiento no es sensible a sus circunstancias y más en esta situación de crisis económica donde las ventas de las tiendas de detrás de los puestos son ridículas durante la Semana Cervantina. En repetidas ocasiones se ha comentado la situación y ya el año pasado se hizo una distribución más positiva de lo que se venía haciendo, dejando espacios suficientes entre puesto para que hubiese una permeabilidad entre la acerca de soportal con la calle. Pero el hándicap que se han encontrado este año los comerciantes de la zona es que es una empresa privada quien ha gestionado esto y el interés es poner el mayor número de puesto para obtener mayores beneficios. Consideran que al ser el mercado más grande que otros años se podía haber distribuido de forma más separada para que la gente que circula por el centro pueda tener un acceso cómodo a los negocios del soportal. El alcalde y los comerciantes del centro llevan tres años de reuniones, por lo que esta “informado al más mínimo detalle de nuestras peticiones y preocupaciones” pero hasta ahora no se ha hecho nada por cambiarlo.


El hecho de que sea una empresa privada quien gestione y organice el mercado es motivo de crispación entre los ciudadanos, puesto que consideran que tendría que ser el ayuntamiento y los técnicos cualificados que tiene quienes se encarguen de esta función. De este modo se ahorraría el gasto de la empresa, ya que el consistorio se limita a cobrar la cuota correspondiente de cada puesto sin preocuparse de que la colocación de los mismos perjudique a los empresarios alcalaínos.


Otro de los aspectos que no se ha contemplado este año según quejas de los vecinos es el aparcamiento de la ciudad, puesto que está indicado solamente a la gente que viene de fuera de Alcalá hacia los aparcamientos privados, sin tener en cuenta que los que necesitan acceder al centro se ven imposibilitados, lo que supone un mal planteamiento.

En lo que respecta a la seguridad del mercado, es más positiva que otros años puesto que la disposición del mercado es mejor. Anteriormente estaba más apelmazado y con la aglomeración de la gente era muy difícil meterse con los coches, pero este año lo han extendido y han evitado callejones estrechos para evitar problemas de embotellamiento. Según un policía local de Alcalá de Henares, “este año el plan de evacuación y emergencias es mejor pero habría que analizar el recorrido para ver si es suficiente”.

 
 
 
         
 
 
 

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